Martes 6 de Mayo de 2014, 19:25 horas
Aunque esta vez los hechos no han tenido hasta ahora la repercusión mediática y la masiva respuesta social provocadas por los lamentables sucesos acaecidos el 7 de agosto de 2012, en el que más de 300 personas acudieron en ayuda de dos vecinos que fueron agredidos por unos ocupas de una vivienda de la urbanización Puerta de la Jara, propiedad del Banco CCM, la tensión vecinal, las denuncias ante la Guardia Civil y la petición de más seguridad para el municipio han vuelto a romper la semana pasada la tranquila cotidianidad de los habitantes de Alcaudete de la Jara, tras los incidentes ocurridos hacia las cuatro de la tarde del pasado 28 de abril en el Bar Parada, de la localidad jareña.
Según relata a este semanario una de las personas directamente afectadas y consta en la denuncia presentada al día siguiente por J.A.R.M. en el cuartel de la Guardia Civil de Alcaudete, los hechos se iniciaron el domingo 27 de abril cuando el menor P.G.S. entró en el citado Bar Parada con la pretensión de que le cambiaran un billete de 50 euros, contestándole los propietarios que en ese momento no tenían monedas suficientes para hacerlo, lo que provocó el airado enfado del menor por lo que consideró presunto trato racista, dando lugar su actitud y protestas a una discusión entre ambas partes que en principio no fue a más.
No obstante y según relata a LA VOZ de Talavera uno de los protagonistas del incidente, “al día siguiente, el menor P.G.S. se dedicó a pasearse continuamente con su moto delante del bar, profiriendo continuas amenazas hasta que, después de negarle el acceso al establecimiento y dar conocimiento de los hechos a la Guardia Civil, se presentó en el bar armado con un garrote con la punta metálica y acompañado de otras dos personas, a su vez armadas con palos, consiguiendo sacar del establecimiento al padre de la propietaria e iniciando una brutal agresión a la que posteriormente se sumaron otras personas que habían llegado en varios coches también armadas con palos e incluso con navajas, aunque no llegaron a hacer uso de ellas”.
“Nos dieron una paliza, golpeándonos por todos lados”. Así resume el agresivo incidente el interlocutor puesto en contacto con este semanario, quien especifica al respecto que “uno de los propietarios sufrió heridas en la cabeza de las que tuvo que ser atendido en el Centro de Salud de Belvís de la Jara; otro, en la espalda y al padre le tuvieron que trasladar al servicio de urgencias del hospital de Talavera por los zarandeos sufridos durante la agresión, que le provocaron una crisis de ansiedad debido a su edad y delicado estado de salud”.
Cuando los efectivos de la Guardia Civil llegaron al lugar de los hechos, ya había sido consumada la agresión y no pudieron hacer otra cosa que montar un servicio de vigilancia en el establecimiento para impedir nuevos incidentes.
Sin embargo, al día siguiente hubo un pequeño rebrote de los mismos, al extenderse por las redes sociales el suceso y pedir algunos vecinos a través de la mismas la expulsión del pueblo de las familias que a su juicio vienen provocando continuos incidentes desde su asentamiento en la localidad hace varios años, todas pertenecientes a la misma etnia. La situación llegó a tal punto que una familia de la misma etnia que a la que pertenecen los agresores de los dueños del Bar Parada, pero que nada tiene que ver con los hechos pasados y presentes, se sintió aludida por los “comentarios racistas” vertidos en la red por un vecino, propietario de otro bar del municipio, y acudió al mismo a recriminarle su actuación, registrándose momentos de gran tensión que hicieron temer nuevos incidentes y enfrentamientos entre los vecinos.
No obstante, en el cuartel de la Guardia Civil de Alcaudete tan sólo consta la denuncia presentada en la mañana del 29 de abril por J.A.R.M. contra el menor P.G.S, por un presunto delito de lesiones, especificándose en la misma que “tras una discusión, P.G.S. agrede al denunciante con un objeto contundente, ocasionándole lesiones por las que ha debido recibir puntos de sutura en la cabeza”. En el párrafo final de la nota de la Benemérita se asegura que “se inician gestiones para la averiguación del paradero del autor” aunque, a expensas de lo sucedido desde la redacción de estas líneas, el interlocutor de este semanario asegura que dicho autor está en libertad y “continúa pasando con su moto, en tono amenazador, por el entorno del establecimiento”.
Tras tener conocimiento de estos incidentes en el municipio, el alcalde de Alcaudete, José Antonio Farelo, según ha confirmado a este semanario, el pasado miércoles informó de los hechos a la Subdelegación del Gobierno en la provincia, que envió una patrulla de la Guardia Civil para reforzar la seguridad del municipio, trasladando y reiterando a su actual titular, José Julián Gregorio, la añeja reivindicación de aumentar la dotación del cuartel alcaudetano, actualmente compuesto por un sargento, un cabo primero, que actualmente está de baja laboral, y cuatro agentes, que no coinciden porque han de cubrir sus respectivos turnos.
Farelo desvincula cualquier conexión de estos incidentes con los acaecidos en 2012, que se resolvieron con la detención de dos individuos con numerosos antecedentes penales y una mayor vigilancia de las viviendas vacías de la urbanización Puerta de la Jara por parte de su propietaria, Liberbank CCM, aunque reconoce que a miembros de la misma familia se les relaciona con los robos que se están produciendo en casas de campo y fincas del entorno de Alcaudete; entre los que se incluye el perpetrado en una finca del padre del propio Farelo.
No obstante, vecinos de la localidad aseguran a este semanario que “los autores de los incidentes de 2012 y el de la semana pasada no sólo están relacionados, sino que son también protagonistas de otros hechos delictivos menores que se vienen cometiendo en el pueblo y que no son denunciados, sencillamente, porque la gente tiene miedo al no sentirse protegidos por unos representantes públicos que tienen muy buenas palabras, pero que poco hacen para resolver definitivamente este grave problema”. De ahí la insistencia del alcalde de la localidad en potenciar y reforzar la presencia de la Guardia Civil en Alcaudete.
EL ALCALDE PÌDE MÁS GUARDIA CIVIL
El alcalde de Alcaudete, el popular José Antonio Farelo, está seriamente preocupado por el clima de tensión que se vive en el pueblo a raiz del último incidente, la agresión a varios miembros de la familia propietaria del bar Parada a cargo de un menor de edad y varios componentes de su clan que no han sido identificados, de la que damos cuenta en información adjunta. “Nada más tener conocimiento de lo sucedido, me interesé por el estado de los agredidos y puse los hechos en conocimiento de las autoridades; entre ellos, el subdelegado del Gobierno, que envió dos efectivos de la Guardia Civil de refuerzo para evitar nuevos incidentes”, explica el alcalde a LA VOZ de Talavera. “Es todo lo que puedo hacer, procurar que se pongan los medios para mantener el orden público en el pueblo y que se respeten las normas de convivencia” añade Farelo, que recuerda que “desde hace tiempo estoy pidiendo que se potencie el cuartel de la Guardia Civil, que tiene muy pocos efectivos”. “Lo hice con Corrochano, anterior subdelegado, y ahora lo he hecho con José Julián Gregorio -con el que aparece en la foto-; espero que consideren mi petición y cuanto antes se tomen las medidas correspondientes, porque todos tenemos que poner de nuestra parte para preservar la seguridad de los ciudadanos, en este caso de los vecinos de Alcaudete”, concluye el alcalde.