Los 2 son empleados (tal vez ya no lo serán en poco tiempo) de la compañía de seguros The Marsh Ltd, en una sede de la ciudad de Christchurch. Allí, se dejaron llevar por sus instintos tras acabar la jornada laboral, pero olvidaron apagar las luces y se olvidaron que la oficina no tenía vidrios polarizados.
De acuerdo con el portal Stuff, la pareja fue vista en la noche del pasado viernes por varios clientes de un pub que está ubicado al frente del edificio de Marsh. Testigos dicen que hasta la banda que estaba tocando en el bar dejó sus instrumentos para presenciar el acto.



Pero la ‘aventura’ de los oficinistas fue más allá de las burlas en redes sociales, pues las fotos fácilmente llegaron a los ojos de las directivas de la empresa que ya anunció una investigación sobre la conducta de los 2 empleados.
Según The Press, al parecer la pareja está suspendida mientras se estudian las medidas disciplinarias que incluso podrían significar el despido de ambos.
Para ‘rematar’, una fuente de Marsh aseguró que el hombre implicado está casado y con hijos, y que su mujer “no ha parado de llorar” desde que vio las fotos.
De acuerdo con expertos consultados por The Press, el caso de los oficinistas fogosos podría dejar la siguiente moraleja: si la tecnología disminuye la privacidad, cada vez es más necesario bajar las cortinas y apagar la luz.