La última noche de 2013 y la primera madrugada de 2014 fueron de las más problemáticas que se recuerdan en los últimos años en cuanto a siniestros se refiere en la Marina Baixa. De hecho, al margen de la actuación por el incendio en el generador, los bomberos del parque comarcal tuvieron que atender otro dos de matorrales en l’Alfàs, dos incendios de pinada en Finestrat y otro fuego forestal en Altea, el más grave de los registrados y que calcinó una hectárea, señalaron fuentes del parque. Además, pasadas las campanadas también hubo otro pequeño incendio en un restaurante del término de La Nucía, que en ese momento estaba cerrado pero en cuyas inmediaciones se estaba celebrando un cotillón. La acumulación de servicios hizo que el Consorcio tuviera que reforzar a los operarios de la Marina Baixa con bomberos de apoyo venidos de los parques de Dénia, San Vicente y Crevillent, relataron las mismas fuentes. Porque, además de los fuegos, en la misma guardia tuvieron que asistir a la apertura de una vivienda por una fuga de agua, otra en la que había atrapada un mayor impedido y otro caso en el que nueve personas quedaron encerradas en un ascensor.