Foto: WebUn emblema como los 36 Billares, ícono de la Avenida de Mayo y uno de los Bares Notables de la Ciudad, bajó las persianas y se convertirá en una pizzeria de la cadena La Continental.
“Cerramos para entrar en una etapa de reforma. Aún no sabemos cuánto durará. Tampoco está definido qué va a pasar más adelante. La obra se va a hacer en el salón del café y en la parte de atrás, donde se jugaba a las cartas. Pero los billares estarán abiertos, de 11 a 2 de la mañana. La verdad es que la situación económica del lugar no da para más. Es un cambio positivo”, dijo una empleada al diario Clarín, que pidió no dar su nombre.
Abierto desde 1894, la Legislatura porteña lo declaró “Patrimonio Cultural de la Ciudad” y así le puso una restricción para algún cambio de uso. Pero por ahora no se sabe qué pasará con el lugar. Lo más probable, dicen en el bar, es que los nuevos dueños mantengan la fachada con la puerta de postigo de madera y vidrio con herrajes y detalles de bronce, los ventanales a la calle, con el tradicional sistema “guillotina”, y los vitraux del frente. El cartel, también simbólico, se adaptaría al nuevo nombre, y no se descarta que incluso convivan los dos: el nuevo y el clásico..
El jueves, con la persiana principal casi tocando el piso, y las puertas abiertas, el bar dejaba ver sus sillas apiladas sobre sus mesas, arrinconadas sobre el lugar que hasta el 31 ocupó el escenario.
Es probable que las sillas, en las que alguna vez estuvo sentado Federico García Lorca, y que hoy reclaman un arreglo, se cambien por otras. Todo, a pesar de que la ley, que fue aprobada por 53 votos y presentada por los diputados del Frente para la Victoria Gabriela Alegre y Juan Cabandié, las incluye en un inventario de “bienes y objetos y colecciones” de valor patrimonial por su importancia cultural, y porque fueron testigos de “expresiones y manifestaciones intangibles”, comunes a este “sitio histórico”.
Es que el bar, que tiene 14 mesas de billar, pool, y tuvo área de naipes, dados y dominó no sólo es uno de los Notables y ahora un bien patrimonial porteño: en 1987 el Museo de la Ciudad lo reconoció por haber llegado hasta ese año con el mismo carácter y decoración y en 1993 la Comisión del Centenario de la Avenida de Mayo lo homenajeó por su presencia en la avenida. Pero nada de eso impide ahora que además de café, pase a vender pizzas y minutas, así como una pizzería también vende café o alcohol.
Tampoco lo impidió la serie de shows que se venían haciendo en su salón principal, un amplio piso para 150 personas sentadas. “El 36 Billares era el centro de la movida de Bares Notables y de sus audiciones. El escenario era muy bueno, realmente era un lugar donde uno siempre sabía que había música”, lamentó ayer Quique Condomí, músico del cuarteto de Esteban Morgado. Con suerte ajena a la que corre hoy el exitoso Tortoni (que también tuvo billares y actualmente presenta shows), el 36 supo ser ese bar de hombres donde el café siempre estuvo unido con el juego. Un café de hombres. A la manera antigua, a la manera del tango.