Los gritos de emoción dieron paso a gritos de miedo cuando un fanático de fútbol se cayó de la ventana de un bar en un segundo piso en Mary Brickell Village el domingo, después que Portugal anotara un gol en los últimos segundos para empatar el partido contra Estados Unidos en el Mundial Brasil 2014.
Eric Corey, uno de los líderes de American Outlaws, un grupo de fanáticos que apoyan a la selección de EEUU, cayó de espaldas desde la ventana de Fados Irish Pub, 900 South Miami Avenue, donde cientos de personas se reunieron a ver el partido.
Corey se subió a un estante que estaba al frente de las grandes ventanas que van del piso al techo para animar a la audiencia e invitarlos a cantar, algo que ha hecho muchas veces, según sus amigos. Las ventanas fueron abiertas horas antes para aliviar el calor.
De alguna manera todavía no muy clara, Corey se cayó y aterrizó en un toldo a unos metros del suelo.
Kevin Yombor, un estudiante de derecho en la Universidad de Miami y miembro de los Outlaws, dijo que vio como se ocurrió el incidente y trató de agarrar a Corey antes de caer.
Se veía que Eric tenía el corazón destruido, dijo Yombor al explicar que el incidente ocurrió tras la anotación de Portugal.
El estante en donde se montó Corey estaba resbaloso, cubierto de las cerveza lanzada al aire tras la celebración de los dos goles de Estados Unidos. Las celebraciones durante el encuentro también llenaron el piso de cerveza del bar, y el calor apremiaba en el área reservada para los Outlaws, un patio afuera cerca del bar.
Cuando Portugal anotó para empatar el partido, Corey, que ya se había tomado unas cuantas cervezas, perdió el balance y cayó.
En minutos, los empleados de Fado cerraron todas las ventanas y les dijeron a clientes que si las volvían a abrir serían expulsados del bar.
Parecía que estaban tratando de cubrir lo que pasó, dijo West Kraemer, también miembro de los Outlaws. Nunca volveré a este lugar otra vez.
J.R. Baan, administrador de Fado, declinó hacer comentarios.
Kraemer dijo que ha visto a Corey subido al estante muchas veces y nunca ha habido problemas.
Corey fue atendido por los paramédicos, pero no sufrió heridas graves. El portavoz de los Bomberos de Miami, Ignatius Carroll, dijo que Corey no quiso ser llevado al hospital, y un familiar lo recogió posteriormente. No devolvió llamadas el lunes, pero en su perfil en Facebook le dijo a sus amigos que estaba bien pero un poco golpeado.