Autoridades revelaron que las tres personas que resultaron con heridas de bala durante el atentado a una cantina en el norponiente de Monterrey, siguen estables y se encuentran fuera de peligro.
Una fuente allegada a las investigaciones señaló que aún se desconoce el tiempo que los afectados, dos mujeres y un varón, tendrán que permanecer hospitalizados.
Por el momento, las autoridades policiacas investigan el origen y motivo del ataque, del que no se descarta tenga que ver con actividades del crimen organizado.
Las autoridades sospechan que alguna célula delictiva estaría presionando al negocio para el pago de cuota o piso por seguir operando en ese sitio.
Además, no es la primera vez que se registra un hecho de esas características en el mencionado bar, así como otras balaceras ocurridas en negocios del mismo ramo en ese sector de la ciudad.
Una fuente de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) señaló que los tres heridos se están recuperando, pues sus heridas no son consideradas de gravedad.
Se trata de Rosalba Reyna Ovalle, de 43 años de edad; Jorge Luis Barajas Vázquez, de 63; y María del Carmen Rodríguez Ibarra, de 58 años.
Trascendió que las dos mujeres al parecer trabajan como meseras, mientras que Barajas Vázquez supuestamente es un cliente.
Reyna Ovalle sufrió una herida de bala en el hombro izquierdo; Barajas Vázquez recibió un disparo en el abdomen; mientras que Rodríguez Ibarra presenta un impacto en el muslo izquierdo.
El violento incidente tuvo lugar momentos después de las 22:00 del sábado 4 de julio en la cantina El Nuevo Gringo, que se localiza en la calle, en la colonia Mirasol.
Ellos fueron auxiliados por paramédicos de la Cruz Verde de Monterrey, quienes los trasladaron en condiciones estables al hospital de Zona número 21 del Seguro Social.
Momentos después de los hechos se desplegaron decenas de policías, entre oficiales de Fuerza Civil y agentes ministeriales, pero no se logró la identificación de los responsables. M