Piura. A pesar de que el bar “El Conejo” no cuenta con ninguna documentación para su funcionamiento, la Municipalidad Distrital de Castilla no ha logrado cerrar este establecimiento que se ha convertido en un peligro para los vecinos, en especial para los niños, ante los constantes disturbios que ocasionan los parroquianos en estado etílico.
Según manifestó la moradora Julia Chaba Carrasco, se siente burlada por la alcaldesa Violeta Ruesta de Herrera, pues a pesar de los memoriales y solicitudes enviadas no obtienen respuesta.
A pesar que la dueña del local tiene una sentencia judicial por desacato a la autoridad, se las sigue ingeniando para burlar la justicia.