Marta PÉREZ
Dos encapuchados a bordo de un vehículo robado atracaron en la madrugada del martes un bar de San Claudio por el método del “alunizaje”. Se llevaron la máquina registradora y una tragaperras que cargaron en el vehículo para huir por carreteras secundarias, evitando las cámaras de vigilancia, hasta la localidad de San Pedro de Nora, cerca del pinchazo de la autovía en Trubia. Una vez allí, en un descampado, violentaron las máquinas hasta hacerse con el dinero. Después quemaron el coche, un Ford Escort, para no dejar pruebas. Ésta es la decimocuarta vez que atracan el mismo bar en San Claudio -la última hace sólo dos meses- desde que abriera sus puertas, hace dieciséis años. Además, los investigadores relacionan la oleada de coches quemados aparecidos en Oviedo en los últimos meses con la comisión de delitos como éste. No son los “quemacoches”, son los “aluniceros” y demás cacos quienes andan al acecho.
“Esto mina la moral a cualquiera, estamos desesperados”. Jorge Sáez, el propietario del bar atracado, se echaba ayer las manos a la cabeza en el apeadero de San Pedro de Nora, junto al coche que los cacos utilizaron para entrar por la fuerza en su bar. Tras proferir varios insultos de pura rabia dirigidos a los responsables, se dirigía impotente a los agentes judiciales de la Guardia Civil, a cargo de la investigación: “De aquí no se puede sacar nada, ¿no?”. Hace sólo dos meses que entraron a robar en su local utilizando el mismo método del alunizaje y acababan de reponer la cristalera. “Ya nadie nos quiere asegurar: al principio era un robo por año, pero este año ya llevamos dos atracos…”, aseguró.
En la cafetería, su mujer, Sonia López, terminaba de barrer los cristales ayer por la mañana. “Tenemos que cambiar la estructura entera, estaba reventada”, dijo. El matrimonio vive en un edificio junto al bar, que tiene conectada una alarma. Pasaban unos minutos de las cuatro de la mañana cuando saltó. “Dormimos con un ojo abierto y otro cerrado, deseando que no pase nada”, relata la mujer. Los vecinos que llegaron a ver algo explicaron a la Guardia Civil que a bordo del coche viajaban dos individuos encapuchados que realizaron la maniobra para romper la luna marcha atrás y que fue todo muy rápido.
El coche utilizado para el atraco, un Ford Escort, a pesar de estar totalmente quemado, presentaba signos de haber sido forzado. Según explicaron en medios policiales, este modelo es uno de los preferidos por los ladrones, puesto que es sencillo de robar. “Siempre buscan determinados modelos, antiguos, sin cierre centralizado y con unas características que ellos saben que favorecen el robo”, indicaron las mismas fuentes policiales consultadas. Los investigadores creen que los delincuentes habían dejado otro vehículo estacionado en el apeadero del tren en San Pedro de Nora para huir rápidamente por la autovía, o bien que alguien los fue a recoger. Al cierre de esta edición no se había registrado ninguna denuncia por la desaparición del coche, informó la Benemérita.