Su familia, sus amigos y sus clientes le echan mucho de menos. El hostelero Miguel Ángel García Ramos, de 43 años, socio y encargado del restaurante La Puñeta, fallecía en la madrugada del pasado martes, 29 de abril, a consecuencia de varias paradas cardiacas, que «su gran corazón no pudo resistir». Fue enterrado en el cementerio de El Carmen el miércoles.
Hacia las 20:00 horas del pasado lunes, Miguel acudía al restaurante, en la calle Santa María, desde su casa en la calle Magallanes, cuando sintió un fuerte dolor en el pecho y se sentó en un banco del Paseo de Zorrilla, según han informado fuentes muy próximas al hostelero. Un transeúnte se interesó por su salud y se encargó de llamar al 112 para solicitar ayuda. Una ambulancia le trasladó al Hospital Clínico Universitario, donde se le practicó un cateterismo, momento en el que sufrió una nueva parada cardiaca que su corazón aguantó. Sin embargo, lamentablemente, horas después, en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), Miguel Ángel García fue víctima de un nuevo infarto que, esta vez, su corazón no soportó.
Su desaparición ha sumido en la tristeza a familiares y amigos, pero también a los clientes del restaurante La Puñeta, especializado en cocina texana-mexicana, platos de carne y ensaladas, con quien Miguel siempre se mostraba atento, cariñoso y sonriente. Su socio desde hace una década, Juan del Val, recordaba ayer que «Miguel era un trabajador incansable, que cuando acababa aquí iba a echar una mano al Sotabanco», y una persona «prudente y metódica» en sus costumbres, y que en un principio no tenía problemas de corazón. Algunos amigos se despidieron de él a través de Facebook.