ese a que el debut mundialista de la Selección Nacional se dio en una hora ‘poco apropiada’ para acudir a bares, los leoneses lo hicieron y disfrutaron al máximo el triunfo del Tri ante Camerún.
Al ser horario de trabajo, muchos adelantaron sus actividades desde un día antes y otros de plano madrugaron para estar libres a la hora del partido y reunirse con amigos y familiares a ver el encuentro.
Faltaban 20 minutos para que se pitara el inicio del encuentro y en el bar ‘Santo Remedio’ aún había varias mesas desocupadas; todo cambió en cuanto comenzó la ceremonia de los himnos nacionales. En las banquetas la gente corría y varios llegaron literalmente sin estacionarse bien para no perder detalle.
Arrancó el encuentro y con él, el nerviosismo, en la cancha del Arena das Dunas México dominó a placer a los africanos y lo reflejó con dos anotaciones de Giovanni Dos Santos que levantaron a todos de sus asientos, sin embargo los yerros arbitrales provocaron que la algarabía se convirtiera en frustración e injurias al nazareno.
Al medio tiempo, Luis Manuel González, quien tiene un negocio de pinturas, señaló que la ocasión era apta para reunirse sin importar el horario.
“Pues nos escapamos de la chamba, es una ocasión especial, la Selección está jugando bien y si no fuera por los árbitros ya estaríamos ganando”, comentó.
Para adaptarse al horario, fuera de la botana el bar ofreció algunos desayunos.
Otro lugar en el que el partido atrajo un gran número de personas fue Chili’s de Plaza Altacia. El lugar lucía a reventar y cuando Oribe Peralta abrió el marcador hizo explotar a todos. Con matracas y vuvuzelas los leoneses festejaron el que a la postre fue el triunfo.
Terminó el partido y el festejo fue como en el mismo estadio. “Qué bien que ganamos, valió la pena todo, yo dejé a mis hijos en la escuela y vine a verlo, ahora voy por ellos pero ya muy contenta por el triunfo”, indicó Ivette Aguilera Martínez.